sábado, 16 de enero de 2016

Navidades 2015 (I)

 La Patri dice:
   La Navidad llegó y pasó, y, como todo lo bueno, lo hizo a la velocidad del rayo. Este año ha sido para mí uno de los mejores (obviando un pequeño susto que, afortunadamente, no pasó de eso) y lo cierto es que no sé exactamente por qué, ya que no ha sucedido nada especial y nada hemos hecho que no hagamos siempre… quizás sea que me hago mayor y que tiendo a saborear más los buenos ratos que nos ofrece la vida. Sea como sea, he compartido muchos momentos felices con mi familia y con vosotros, me he reído, he descansado, he desconectado completamente de la rutina y, una vez más, me ha costado mucho volver.  

   Todas nosotras hemos sobrepasado ya los cuarenta, hemos avanzado y hemos ido configurando nuestro propio camino. Seguimos adelante conviviendo con nuestros miedos y responsabilidades, nuestra valentía, nuestros éxitos y fracasos, nuestros defectos y virtudes, nuestra tristeza y nuestra alegría; hemos dejado atrás a aquellas adolescentes que cantaban por la calle para reafirmarnos en las mujeres que hoy somos. Y lo hemos hecho juntas. Así que lo que ahora quiero destacar son todos esos altos que en nuestro camino hacemos para reunirnos y vernos, recordar viejos tiempos, reírnos, sincerarnos y hablar con esas amigas que te saben escuchar. Mis reencuentros se producen en Navidad y en verano y me hacen feliz. Gracias, chicas, por estar siempre ahí.

   Publico, a continuación, las fotos de nuestra comida en Alboronía, después de la cual nos dirigimos al Bereber y a Dama Juana. Fue la primera de nuestras reuniones navideñas. Espero que os gusten. Besos.


























sábado, 31 de octubre de 2015

Mi estudio

La Patri dice:
   Hola a todos. Este año hemos reformado la última de las habitaciones que nos quedaba por cambiar, mi estudio. Era, por tanto, la que tenía los muebles más viejos y la de peor aspecto, pues databa de la época en que los padres de Vidal aún vivían aquí. Poco a poco y a lo largo de estos años, hemos ido modificando toda la casa y adaptándola a nuestro estilo y lo cierto es que estamos muy contentos con los resultados obtenidos. Publico, a continuación, las fotos del antes y el después. Besos.

P.D. La imagen de la gata es en realidad una manualidad que me hizo y me regaló mi madre hace muchos años y, para mí, tiene un gran valor sentimental. Las cortinas y la colcha también me las ha hecho mi madre.

Antes






Después








domingo, 13 de septiembre de 2015

La despedida

 La Patri dice: Hola a todos.
Os dejo aquí las últimas fotos que hice en Jerez. Pertenecen a la noche del sábado anterior a mi partida, que aprovechamos para salir a cenar y luego tomar un helado. El sitio donde cenamos me gustó mucho, exceptuando al artista invitado de aquella noche, que, más que amenizar la velada con sus monólogos, nos martilleaba el cerebro indiscriminadamente. Maribel, Nuria y Mimi no pudieron venir, así que nos reunimos los demás y nos dijimos adiós hasta nuestro próximo encuentro.
Chicos, los días que he pasado en Jerez han sido, una vez más, inmejorables. Cuidaos mucho y nos vemos, deo volente, en Navidad. Feliz inicio de curso para todos. Besos.




domingo, 30 de agosto de 2015

Nos vamos de cena.

La Patri dice: Hola a todos.
 Una de las citas ineludibles cuando estoy en Jerez es aquella en la que quedamos para cenar y tomar unas copas. Conseguimos reunirnos todos, incluso Aurori y Rado, que no siempre pueden acompañarnos por motivos laborales; obviamente el único que no pudo asistir fue Vidal. Cenamos en el restaurante Quince arrobas  y lo cierto es que la cena, a un precio bastante asequible, nos gustó mucho, aunque entonces no sabíamos que algo de lo que nos sirvieron haría estragos en el organismo de Isabel. Decidimos luego hacer una primera parada en Dama Juana, una antigua casa de vecinos rehabilitada como pub que me encanta y siempre tiene buen ambiente. Después de un rato allí, las chicas nos adelantamos para ver qué tal estaba el local 55 y, tras algunas dudas y malentendidos, allí nos quedamos a pasar el resto de la velada. Tengo que decir que aquel rato fue memorable. Nos animamos todos a bailar y se nos unieron un compañero de trabajo de Perico y un completo desconocido que iba alternando de grupo en grupo y, al final, se quedó con el nuestro autoproclamándose  organizador y animador oficial. El primero rebosaba energía y tan eufórico se mostraba que incluso rompió un taburete sobre el que se subió a bailar –más de una vez tuvimos que aconsejarle que se calmara ante el miedo a que sufriera un ataque-. El segundo se movía al ritmo de la música con una coreografía bastante peculiar que Enrique adaptó y consiguió dominar con gran maestría. El hecho es que hacía tiempo que no me reía tanto. Lo pasamos francamente bien. La parte negativa de aquella noche fue, como ya he avanzado, que Isabel acabó en el hospital con urticaria. Aquí os dejo las fotos. Besos.