La Patri dice: Hola a todos.
El sábado, día de la Constitución, lo pasamos en Ibiza
ciudad con Gloria, Edu y Alejandro. Comimos muy bien en un restaurante
italiano; paseamos por Dalt Vila, el precioso recinto amurallado, que no deja
de cautivarme con cada nueva visita; vimos unos castellers; tomamos café y recorrimos el mercadillo navideño de
Vara de Rey.
Después de la vorágine del verano, el calor y las multitudes, el
invierno en la isla da paso al sosiego, al silencio y a la soledad que los
residentes compartimos. Sin duda, es la mejor época para redescubrir rincones y
paisajes, para apreciar, sin maquillaje ni parafernalias, la verdadera belleza
de este lugar. Cuando llega el frío, Ibiza se hace verdaderamente nuestra. Besos.





















