Algunos desafiaron a las bajas temperaturas y lucieron sus carnes sin pudor, otros innovaron y cumplieron su promesa de no repetir disfraz-uniforme laboral, algunas parejas tematizaron su indumentaria, hubo quien nos leía la mano entre rosca y rosca de churros mientras otras hacían su promesa scouts, hubo quien no dudó en cambiar su color de pelo y cejas y una sorprendió gratamente a todos con un disfraz de lo más atrevido y favorecedor.
Esto es sólo un adelanto próximamente más fotos del la gran noche de carnaval. Hoy hemos vuelto a la peña y comido exquisitas hamburguesas caseras ( Manolo cuando quieras repetimos), y durante la comida ya han surgido propuestas para la próxima noche temática. ¡¡Niñas desempolillar las mantillas!! , nunca se sabe, que aquí se empieza a bromear con algo y terminamos todos en Caravanas Puerto rumbo París.
























